“El gran Gatsby”, qué horror

Es tan fea que al salir del cine he tenido que entrar en una farmacia a por colirio. Que espanto de película, la virgen. Y qué aburrida. Y qué mala. Reconozco que, como todos, yo también tengo prejuicios y algunos de ellos tienen nombre y apellido: Baz Luhrmann, por ejemplo (bueno, sí, Leonardo DiCaprio sería otro). Así que, sí, mi valoración sobre “El gran Gatsby” es muy predecible. Ya…

El cine de Baz Luhrmann es una tarta muy vistosa pero incomible, un bronceado de rayos UVA con cadenón de oro, una pirueta más-kitsch-todavía, una falla love parade. Es David LaChapelle, es Pierre Et Gilles y es Jean-Paul Gaultier. Pero sin auto-conciencia irónica, sin dirección, sin entre líneas. No tengo nada contra el exceso en la gran pantalla (me encantan Von Sternberg, Visconti, Terry Gilliam, Miyazaki…) ni, por supuesto, nada contra los estilos audiovisuales rematada y voluntariamente gays (Sirk, Haynes, Almodóvar…coño, si hasta le veo su punto a algunas cosas de Bruce Labruce y Greg Araki), pero en Baz Luhrmann no percibo ninguna intención más que la de llenar de colorines, flashes y bisutería la pantalla. Uy, sí, sus películas son monumentos a la post-modernidad rococó, al remix despendolado y desprejuiciado y al todo vale y nada es tan hortera como se cree, porque el mal gusto es sólo una convención. Perfecto. Una coraza teórica muy noble, pero también muy tramposa. Porque por muy despiporrado y manirroto que sea el planteamiento estético de Luhrmann, por hiperbólico que sea su sentido de la ornamentación, si no hay armonía, si no hay cierto criterio unificador, si no hay proporción incluso en la desproporción, entonces su cine nunca acariciará siquiera la belleza real, no digamos ya la emoción.

Como podéis detectar, he salido de “El gran Gatsby” hecho un basilisco. Y, si me lo pensara dos veces, la peli no se merecería ni eso. De hecho, como relato es tan anémica (para que luego digan de la versión de Jack Clayton) que la indiferencia sería la reacción más justa. Pero, yo que sé, a veces creo que un cabreo a tiempo, (me) educa. Y tras leer el conjunto tibio de reacciones tras su pase como peli inaugural en Cannes (una semana después de haberse estrenado en USA: qué raro todo), donde la mayoría de comentarios podrían estar escritos de antemano, me he engorilado. Porque ya no voy ni a entrar en si es una buena o mala, libre o fiel, adaptación del clásico de Scott Fitzgerald, si no en lo pobrísima y cutre que es como película, aunque tuviera un guión original.

Y es que, repito, “El gran Gatsby” es MUY FEA. Esos fundidos-encadenados, esas superposiciones, esos insertos, esos filtros-neblina, esas planificaciones arbitrarias (la conversación final entre Gatsby y Carraway en el embarcadero es chusquera a dolor) y esas músicas tan de gran gala de reality-concurso musical son de una torpeza que no se puede ni creer. Por momentos, además, parece una peli Disney: el reencuentro entre Jay y Daisy para tomar el té le parecería infantil a cualquier espectador que tenga más de 12 años. Y, luego, claro, hay que penar por lo extremadamente literal que es: todo, todo y todo se explica, sobreexplica y subraya por si acaso. ¿Sugerencia? ¿Insinuación? ¿Sutileza? ¿Misterio? ¿Sub-texto? ¿Qué es eso?

En fin… que ni por la parte del espectáculo, ni por la del drama, tú. Mientras “El gran Gatsby” nos quiere hacer sentir el vértigo de la imagen, el tótum revolútum audiovisual es de una aleatoriedad muy poco seductora: hay videojuegos que presentan con más atractivo a sus personajes, escenarios y situaciones en pantalla que esto. Y cuando quiere abismarnos al vértigo de la mirada, al pathos de la historia que mal que bien está contando, entonces es un chiste sin gracia: nulo sentido de cuáles son los momentos relevantes en el timeline del relato y cuáles no. Claro que eso pasa por intentar estar todo el rato arriba, al 11, que es uno de los males (¡otro más!) de Luhrmann. Que no por ser el más vocinglero, el más estridente y el más abigarrado va a conseguir ser también el que más destaque o llame la atención. O, al menos, no para bien.

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3 respuestas a “El gran Gatsby”, qué horror

  1. Daviddef dijo:

    La reacción más justa a una película de Luhrman es… no verla.
    Me sorprende leer malas críticas porque, la verdad, esperaba que no fuera nadie a verla

  2. Madison dijo:

    Hi, Nice post thanks for sharing. Would you please consider adding a link to my website on your page. Please email me back.

    Thanks!

    Madison
    maddie0147 at gmail.com

    Celebrities

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