“Andrei Rublev”

¿Quién teme a Andréi Tarkovski? El director de esas películas “muy crípticas, muy rusas y muy fastidosas en sus pretensiones”, según definición del cronista José Luís Guarner (su varapalo a “Sacrificio” es tan célebre como los que le arreó a “Boy meets girl” o “Blue velvet”) se ha erigido en paradigma. Su obra representa para muchos “el cine difícil”. Para otros, simplemente, el cine. Pero, en cualquier caso, Tarkovski es una frontera. Hay quien no se atreve a cruzarla y hay quien la traspasa y ya no vuelve nunca más al otro lado del espejo.

Creyente aunque no practicante de la religión Tarkovskiana, estoy pues más cerca de los que consideran que en la filmografía del cineasta de Zavrazhie no hay ni un segundo sin genio que de los que bostezan ante la sola mención de su nombre. También gusto de meterme algunas veces en el papel de quitamiedos para los que aún creen que Tarkovski es tan fiero como lo pintan. Y suelo recomendar como desvirgamiento “Andrei Rublev”, que aún siendo la película más larga de su filmografía (3 horas) es quizá también la más accesible (“El espejo”, por ejemplo, dura la mitad, pero es doblemente, o triplemente indescifrable). De hecho, diría incluso que este ¿biopic? sobre el monje pintor de iconos del S. XV es una superproducción hermosísima que apenas pone obstáculos entre sus imágenes y un espectador habituado a un tipo de cine más, ejem, corriente.

El saque de la película podría aislarse acaso como cortometraje. Una secuencia loquísima, muy Fellini, muy Kusturica, sobre una fuga en globo que atrapa en sus fotogramas la sensación, la idea, de libertad… y la de la frustración de la libertad, también. No es un fragmento, quizá, demasiado representativo del estilo Tarkovski. Apenas está esculpido en el tiempo como otros momentos inolvidables de su carrera. Pero sí me gusta ver en él el instante en el que el director, como el personaje del inicio del film, de repente descubre que es capaz de volar y que su cine, en más de una ocasión, va a despegarse de lo terrenal.

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Una respuesta a “Andrei Rublev”

  1. nubespasajeras dijo:

    Joan, una vez más has dado en el clavo… Tarkovski es menos fiero de como lo pintan, y me parece un director imprescindible para cualquiera que se diga cinéfilo. Todas sus películas me parecen interesantes, pero como Andrej Rublev, nada. Obra maestra absoluta del cine. El comienzo, mágico, y el final, con esas imágenes de iconos en color… simplemente lo más emocionante que he visto. Un 10.

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