Iniciación a la cumbia

El disco de la foto de aquí arriba me tiene to’ loco. Desde hace un par de meses casi no escucho otra cosa que “The Original Sound Of Cumbia”. Y no se gasta, el cabrón. Impactos y abducciones de esta magnitud no los vivía yo desde otros insignes recopilatorios como “The very best of Ethíopiques”, “Tougher than tough”, “Rai rebels”, “The indestructible sound of Soweto” y otros sonados descubrimientos de lo genuino. Este fardo de música colombiana es una partida de sonidos sin cortar que no veas lo que engancha. Muy puro, sí. Una música salvaje, bruta, entusiasmante y sin intoxicar. Todo suena a raíz, instinto y creación, sin heder apenas a producto.

Como iniciación a la cumbia (y al porro…que es otro estilo musical, malpensados), este disco es modélico. El dj y productor británico Will Holand ha censado todos las manifestaciones colombianas de este género desde 1948 a 1979 con el mimo, el didactismo, el rigor y la pasión de un Harry Smith. El libreto interior es excepcional, el packaging de cartón Shellac (que diría Nando Cruz), precioso, y la selección de 55 canciones, abrumadora. Aquí se me abre un océano musical entero.

Ya hace tiempo que quería sumergirme en la cumbia. Era una deuda que tenía desde hace muchos años. Pero me faltaba cartografía, guías de viaje, recomendaciones, maestros, aliados, chivatos… De lo que no carecía era de voluntad. Desde que Mano Negra me convencieron de que la pachanga era un mejunje de estilos musicales muy defendible y muy poco condenable (la música feliz siempre está bajo sospecha, ya se sabe), decidí que valía la pena hacer el esfuerzo de escuchar mejor esos sonidos defenestrados por pachangueros de los que, por prejuicio adquirido, no era muy amigo. Como la cumbia, mismamente. De hecho, de todos los ritmos de Latinoamérica, éste era a priori el que menos me hacía. Lo encontraba muy chicloso, excesivamente dulce y pegajosísimo. Vulgar. Pero, claro, luego vi en directo a Joe Arroyo, quizá más salsero que cumbiero, y se me pasó toda la tontería. Madre mía, ¿Arroyo? ¡Riada! Canciones como “En Barranquilla me quedo” o “La rebelión” aún hoy te pasan por encima como una caballería.

Durante años, Joe Arroyo fue la única excepción semi-cumbiera que me permitía. Más adelante ya empecé a tender puentes. Y es que de Arroyo a Fruko y sus Tesos va medio paso. A lo largo de buena parte los 70, Arroyo fue el vigoroso cantante de esta huracanada orquesta dirigida por Julio Ernesto Estrada. Un combo bastardo de bad boys de la jungla que lo mismo vacilaba con cumbia, que chuleaba con salsa, chicha, latin funk, champeta o afrosound. Los recopilatorios “Rebelión tropical” de Fruko & Joe Arroyo o el reciente y no exclusivamente dedicado a Fruko “The Afrosound of Colombia vol.1” (el catálogo de Vampisoul, siempre tan jugoso), contienen horas de música de la que sólo te da alegrías.



A día de hoy, me cuentan que la cumbia campea por toda Sudamérica como estilo musical vivísimo, hiper-contemporáneo y conquistador. Hay muchas mutaciones actuales excitantes de este género campesino (se encama a gusto con el ska, el pop, el reggaeton, la electrónica, el dub, el hip-hop…). Apenas las controlo, porque aunque estoy por solucionar la mala conciencia cumbiera, reconozco que sigo siendo un no iniciado. Un ignorante. Eso no quita que no sea capaz de disfrutar lo poco que conozco de la actualidad de este estilo: Frente Cumbiero, El hijo de la Cumbia o, mis favoritos, Chico Trujillo, los protagonistas de las tres fotos de arriba. Entre ellos, el recopilatorio “The Original Sound Of Cumbia”, Joe Arroyo y Fruko y sus Tesos creo que puedo empezar a dibujarme un mapa y un arco temporal más o menos fiable sobre el pasado, presente y futuro de un género al que le tenía una absurda manía y del que arrastraba un gravísimo desconocimiento. Ahora ya intuyo y ya vibro con todo el océano que me queda por nadar.

Próxima escala: festival Chico Trópico en Madrid.

Acerca de ponkipons

No me gusta escribir gratis, pero mira...
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Iniciación a la cumbia

  1. Alexandre S. dijo:

    Yo hace ya una década que casi he dejado de escuchar músicas “de modernos” y sólo me pongo discos de “estos”. (Hablo así, a lo grueso, de músicas de raíz, grabaciones que tiran a lo etnográfico o versiones primitivas y de la primera década del siglo XX de muchas de ellas, pero también soy afecto a bastantes adaptaciones más contemporáneas de esos géneros tradicionales). Con la cumbia soy muy carca, me gusta la cumbiamba y la cumbia vallenata antigua y, en general, las cosas de la primera época de discos Fuentes, aunque también me apasionen los tiempos gloriosos de La Sonora Dinamita y agrupaciones ya más profesionales y comerciales de los 60 y 70. De lo más reciente, de todo hay, de chunda-chunda muy guarro a cosas vibrantes y vivísimas como este Chico Trujillo que tan bien resaltas. Pero es que este continente cumbiero, como bien intuyes, es casi inabarcable, sigue mutando y tiene frondosas ramas peruanas o argentinas que todavía domino poco o nada.
    Por otro lado, algunas veces me he aventurado en alguna de las pachangas crudas de la emigración sudaméricana local que montan en un pinar cerca de casa, o he frecuentado algún garito en el que pinchen sus músicas, pero por lo general he salido muy escaldado, porque como aquí, lo que triunfan son las radiofórmulas con las versiones más edulcoradas, chiclosas y “más merengue y menos paseo” del fenómeno En fin, ya intercambiaremos hallazgos, que esta tierra incognita sin brújula te puede llevar a veredas muy inciertas…

  2. ponkipons dijo:

    Tienes razón con lo que de todo hay en la cumbia, como con cualquier estilo. Por eso me es tan difícil orientarme. Ahora más o menos, ya empiezo a percibir coordenadas. Pero la recopilación de la que hablo me parece que va a ser mi cossío cumbiero.

  3. Alexandre S. dijo:

    La verdad es que es un centón estupendo y muy didáctico de Cumbia clásica. Me cayó por Navidad y més content que un gínjol. Y me resulta una antología más sólida y bien escogida que otros trabajos que pretenden recoger las manifestaciones actuales del género, como “The Rough guide to colombian street party”, que sin estar nada mal no llega a la altura de referencia que sí tiene esta. Por cierto, quería trincarme la versión en vinilo y deshacerme de la versión CD que tengo…pero arrean bastante bien por el par de LP’s…

  4. ponkipons dijo:

    Las rough guide no son demasiado de fiar, en general. Aquí hay un trabajo de documentación y selección muy fino.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s