Pero, ¿”Homeland” molaba o no?

En respuesta al titular de este post: “Pues sí, pero tampoco…”. O Bien: “Pues no, pero bueno…“. Yo debo sincerarme y hacer saber que dejé “Homeland” en el capítulo 9…¡Ojo! que 9 capítulos son muuucho margen. Ya expliqué aquí que cuando llega ese momento en el que le ves el plumero a una serie (el famoso jump the shark) lo mejor es abandonarla, que son muchas horas de tu vida. También dije que ver una serie simplemente por curiosear adónde va el argumento, a partir de cierta edad como consumidor de ficción, es de necios. Pero bueno, tampoco quiero hacerme pesao…

El caso es que “Homeland” tenía un aroma a “24” en clave post-11s que me podía atraer de entrada. También era un producto audiovisual decididamente mainstream que insinuaba, incluso podía reconocer, que la agresiva política exterior de Estados Unidos era errónea y que la administración Bush la cagó una detrás de otra vez. Vamos, que “Homeland” apuntaba que los estadounidenses no son precisamente unos santos en unos términos que podrían comprender incluso los mismos espectadores estadounidenses (esos que seguramente no fueron a ver “Redacted” de Brian de Palma al cine). En este sentido, bien por “Homeland”.

Eso, claro, si valoramos “Homeland” como una serie para todos los paladares que, precisamente por eso, baja a propósito el listón de la exigencia creativa. La mierda esa del mínimo común denominador, ya tú sabes… Porque, si nos ponemos un poco más rigurosos, entonces “Homeland” es una serie de trazo demasiado grueso para una temática que demanda mucho tacto y sutileza. El mero hecho de confiar el final de cada capítulo a un cliffhanger (el truco de la zanahoria para burro-espectadores), la condenaba a tener giros muy “peliculeros”, o dicho con más propiedad, muy exagerados, poco realistas y demasiado folletinescos. Y, claro, llegaba un momento en el que ya no te la creías. Saltaba al tiburón.

De acuerdo, quizá le estaba pidiendo a “Homeland” que fuera “Rubicon” y el olmo no me daba peras. O quizá consumía los capítulos en ristra de manera anti-natural, como hacemos muchos, y entonces es normal que la suspensión de incredulidad se fuera a tomar viento. ¿Qué habría pasado si en su día hubiera visto “24” en tacadas de tres en tres capítulos y no semana a semana con el ay, ay, ay ¿qué pasará ahora? en el cuerpo?

Para acabarlo de rematar, aquí os brindo un nuevo capítulo de “Mis probelmas con el cast“. Otra vez, los actores me parecen no ya malos, sino malísimos. La Claire Danes esta llega a un punto en el que hace más muecas que Lina Morgan en “La tonta del bote”. Quizá para compensar este histrionismo involuntariamente cómico, el co-protagonista Damian Lewis apenas mueve un músculo facial. ¡Madre mía, menudo cara-cartón! Cero carisma (quizá incluso -1…). Salvo a Morena Baccarin por guapa y por buenorra (soy así de frívolo) y a Mandy Patinkin porque…me llamo Iñigo Montoya, tu mataste a mi padre. Prepárate a morir.

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Una respuesta a Pero, ¿”Homeland” molaba o no?

  1. Despierta dijo:

    Damian Lewis hizo mejores actuaciones en la serie Hermanos de Sangre y en peliculas como El Cazador de sueños, pero en Homeland te doy la razón, solo pone cara de cartón, en cuanto a la serie en general… la idea es buena pero la serie es aburridisima.

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