No me cuentes cuentos

Recomiendo encarecidamente a todo el mundo que si una serie no le gusta, la deje a la mitad…o antes.

Podría decir lo mismo de salirse del cine o de cerrar un libro a las pocas páginas, pero con las series creo que la cosa revista más gravedad: la inversión de horas que exige seguir una serie te quita de hacer muchas otras cosas (como por ejemplo…vivir).

Si la amenaza de convertirse en un anacoreta de sofá ya es un efecto secundario pernicioso de seguir una serie que te gusta, imagínate lo dañino que es cuando no acabas de ver claro si la serie te va o no. Que no os vengan con cuentos de que hay que verla entera o hay que tragarse todas las temporadas para disfrutarla. ¡Anda ya! Ahí te quedas: en el capítulo 3. O en el 5. O en el 7 (eso depende ya de cómo de dilatada tenga la tolerancia cada uno). Hacedlo. Ya veréis: es sanísimo.

Con “Once upon a time” he aguantado poco. 5 capítulos, creo. Cuando empecé a ver que era una serie de estas de narrativa similar a los vídeo-juegos de realidad alternativa (rollo “Perdidos”, que es de donde proceden sus guionistas) ya me crucé. Mucha trama apuntada, pero ninguna cerrada. Todo un mapa de argumentos posibles, sí, y de realidades paralelas, vale. Pero también, un refugio para espectadores con déficit de atención y guionistas dispersos (un perfil profesional perfecto para personas que empiezan muchas cosas pero no acaban ninguna).

En cualquier caso, no me bajé de esta serie de la ABC por una cuestión de trama: a partir de cierta edad, si lo que más te interesa de una ficción es el argumento, es que eres un poco tontaina. Me rendí porque la serie es muy fea: la parte del pueblecito aún, pero la de los cuentos… tiene tan mal gusto estético que, a su lado, las últimas películas de Tim Burton deberían exponerse en el MOMA.

Y luego está lo de las cutre-interpretaciones del cast. Las actrices principales… ¿no son todas la misma? Una en rubia, la otra en joven, la otra en MILF…Variaciones de chica americanota con cara-pan y pinta de que en cualquier momento va a sacar una tarta de manzana a que humee en la ventana de la cocina. Ni el otrora magnífico Robert Carlyle como Rumplestiltskin se salva: está sobre-sobreactuado (si es que eso es posible).

Entre “Once upon a time” y “Grimm” (que está mejor), los cuentos infantiles clásicos se perfilan como un nuevo filón para la ficción televisiva neo-fantástica (ñoño-fantástica, en algunos casos). Bueno, esta manera de retorcer, pervertir y, en general, jugar con esta tradición cultural archiconocida puede dar mucho de sí. Y tampoco es la primera vez que nos la plantan delante. El cine ha dado buena cuenta de ello en, por citar a vuelapluma, la franquicia de “Shrek” (pse), “El secreto de los hermanos Grimm” (pse, también, pero mejor), “La princesa prometida” (muy bien) y “En compañía de lobos”, la mejor y más sugerente de todas ellas…aunque debería volver a verla, no sea que me recuerde ahora demasiado a la nadería esa de “Caperucita roja” con Amanda Seyfred del año pasado.

Próximamente, otra serie reciente que dejé a medias: “Homeland”. Permanezcan atentos.

Acerca de ponkipons

No me gusta escribir gratis, pero mira...
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a No me cuentes cuentos

  1. Alexandre S. dijo:

    Como ejemplo de persona dispersa que empieza diez cosas y acaba ninguna, yo he dejado hasta series que me agradaban, figúrate con las que veo de lejos que me cojean.
    Sí, tendrá riesgos (quién sabe si el tercer capítulo de Dexter ensancha los corazones o si Entourage sigue diviertiendo 50 capítulos después de empezar a repetirse) pero la de zorza que te ahorra no está escrita (me imagino aguantando estoicamente cinco temporadas más en la línea de 22 de “Cómo conocí a vuestra madre y prefiero asfaltar carreteras de Alabama en la cuadrilla de Cool Hand Luke). Y ojo, que esto no es una defensa a ultranza del cliffhanger o un vilipendio a las narraciones de combustión lenta (qué acojonante es Shadowline cuando en el tercer capítulo alcanza ya su temperatura justa: el crescendo sostenido más apabullante de 2011), sino a dejarse guiar sin complejos por las hechuras que veas a la cosa y por la sintonía que encuentres con el universo de ficción propuesto. Es posible que te equivoques (yo seguramente que me equivoco con mi fatiga ante la sola perspectiva de ver más Mad Men, como Joan con su previsible desapego por “Juego de Tronos”), pero con la de amenidades y distracciones que tiene la vida, seguro que aciertas muchas más veces que yerras.

  2. Jordi dijo:

    Al respecto de las series, yo sigo la política Buffy. Esta consiste que a pesar de lo horrible que pueda parecernos su primera temporada quizá sea capaz de sorprendernos y cautivarnos en la segunda. Así que si una serie ofrece una temática que pueda resultarme atractiva y no es especialmente desagradable, suelo concederle una oportunidad hasta la mitad de la segunda temporada; si para entonces no mejora la cosa, adiós muy buenas.

    Sobre ‘Once upon a time’, yo la estoy siguiendo. Y la sigo en parte por esa política Buffy, en parte porque siento una debilidad malsana por todo lo que pueda tener relación con los cuentos de hadas. Ahora, se le debe reconocer ese tono edulcorado que acompaña a todos y cada uno de los episodios, más cercano a las producciones clásicas Disney que a ese tono macabro, barroco, que tan bien les queda a los cuentos cuando son tratados en la ficción real, como en las mencionadas ‘El secreto de los hermanos Grimm’ o, especialmente, ‘En compañía de lobos’, y no olvidar ese clásico inolvidable de Henson, ‘El Cuentacuentos’. ‘Once upon a time’ debería plantearse muy seriamente cambiar a su director artístico, porque la parte narrativa correspondiente al mundo de fábulas es visualmente horrible. En lo que respecta al apartado argumental, debo reconocer que le ha costado arrancar, era y sigue siendo una rara mezcla entre procedimental (ofreciéndonos el cuento del día en cada episodio) y series serializadas, algo que la hace dificil de definir, pero con el inesperado suceso que acontece en su séptimo episodio (a pesar de que las consecuencias no se han dejado notar mucho, excepto en un cambio de roles) y la llegada de un nuevo personaje que parece formalizar ese caracter serializado participando del misterio principal la serie va mejorando. Y luego está, claro, que a pesar de su director artístico en el resto de apartados técnicos no está tan mal y cuenta con una buena plantilla de actores, a excepción del clásico niño repelente… Pero la serie debe verse como lo que es, una serie familiar; no es ‘Lost’, no es ‘X-Files’, no es ‘Twin Peaks’, es una serie que pretende llegar a toda la familia y hacerlo de forma inteligente, y eso, se agradece.

    Por cierto, ‘Grimm’ es HORRIBLE

  3. Pingback: » » Las horas » La Inercia

  4. aquí uno que va en el 11 de once upon a time con la esperanza de que termine reventando algo en el pueblo porque el croma y atrezzo de los cuentos es de peli porno. sobre homeland, decir que terminé la primera temporada porque, como con once upon a time, me cuesta horrores dejar las cosas a medias. otra cosa es la segunda temporada de the walking dead, el espanto me llevó a dejarla al tercer capítulo pero ahí tengo coartada, el comic pesa mucho.

  5. Alfons dijo:

    Completamente de acuerdo con la filosofia de no invertir más tiempo en algo que no nos motiva. Lo practico siempre con novelas y series… y en el cine me limito a dormir (una mejor forma de aprovechar el rato).

    Y en cuanto a intentos de actualizar/mezclar/pervertir los cuentos de siempre, no puedo más que recomendar el fantabuloso cómic “Fábulas”, de Bill Willingham. Si “Los Invisibles” (Grant Morrison) da mil vueltas a “Matrix” y “Los libros de la Magia” (Neil Gaiman) hace lo propio con “Harry Potter”, el bueno de Willingham sigue su estela con más de 120 números, 14 premios Eisner y una salud envidiable con su serie. Ha habido varios rumores de su adaptación en televisión, pero Diós quiera que no lleguen a buen puerto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s